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EL ARTE DE DESAPRENDERENRIC CORBERAEL GRANO DE MOSTAZA

Título: El Arte de Desaprender, la esencia de la bioneuroemociónAutor: Enric Corbera SastrePrimera edición: marzo de 2015 Ediciones El Grano de MostazaDiseño de portada: Rafael SoriaImpreso en EspañaISBN 978-84-943549-4-6Dep. Legal: B 11282-2015EDICIONES EL GRANO DE MOSTAZA S. L.Carrer de Balmes, 394, ppal. 1.ª08022 Barcelona www.elgranodemostaza.com «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública otransformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización desus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (CentroEspañol de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanearalgún fragmento de esta obra ( www.conlicencia.com ; 91 702 19 70/93272 04 45)».

EL ARTE DE DESAPRENDERENRIC CORBERA

Si quieres ser un alumno feliz tienes que entregarle al Espíritu Santo todo loque has aprendido para así desaprenderlo.Un curso de milagros (T.14.II.6:1)

INTRODUCCIÓNEl mundo está en un proceso de cambio que abarca todos los ámbitos de laCiencia y la religión, los baluartes de nuestra sociedad. Se cuestionanverdades hasta ahora dogmatizadas, hay una floreciente apertura mentalque no está vinculada con el nivel cultural de la persona. Vivo esto en carnepropia y es para mí una experiencia única. Tal vez es la primera vez en lahistoria que tantos están tan unidos en un único propósito: Esto no puedeseguir así, tiene que haber otra manera. No se trata de quemarlo todo, nide destruir nada, se trata de transformarse, de cambiar la forma de ver yentender la vida. Hay que cambiar nuestra forma de abordar el estudio decualquier ciencia, y sobre todo la forma de entender la espiritualidad.Nuestros corazones alimentan a nuestras mentes en esta unidad tancacareada, pero tan poco aplicada. Vemos un mundo que se autodestruye,los valores se tambalean, la sociedad está en crisis. Esta es la granoportunidad que todos tenemos para hacer que las cosas sean diferentes,que todo esté más en armonía, que nadie pierda y todos ganen.En la película Matrix queda muy claramente expuesto que vivimos en unprograma y que creemos que este es real. Al protagonista se le pone en eldilema de despertar o seguir durmiendo, y esto se representa en la toma deunas pastillas de distinto color. El protagonista escoge estar despierto y ahíempieza a desarrollarse el argumento.Podemos trasladar esta analogía a nuestras vidas y empezar a comprenderque en realidad somos mucho menos libres de lo que pensamos. Decimoscosas como: «¿Qué quieres que te diga si he nacido así». Para mí, esta esuna frase premonitoria, e indica, en gran medida, que somos un programa yque en principio no podemos hacer nada para cambiarlo.Mi experiencia de varios años de estudiar y desarrollar el árbol genealógicome ha hecho tomar conciencia de que vivimos una vida programada, y hoysé que estos programas nos vienen impuestos por muchas vías, y todasestas vías forman una especie de pack o «gran programa». En este granprograma se relacionan los programas de todos aquellos con los queinteracciono en mi vida.En mi libro La visión cuántica del transgeneracional, que escribí junto a micolaboradora Rosa Rubio, desarrollamos la manera de encontrar losprogramas, y cuánto más fácil es encontrarlos si tenemos una mente y un

pensamiento cuánticos. En este libro desarrollo ambos conceptos, pero lapremisa para tener un pensamiento y una mente cuánticos es decidir «cómoquieres observar el mundo que te rodea».Puedes verlo desde una mente dual, una mente que busca afuera, en elexterior, las causas de los efectos que se manifiestan en su vida. Una menteque cree en la mala y en la buena fortuna, que cree en la casualidad, en elazar, una mente determinista, newtoniana, donde el observador no afecta loobservado.O bien puedes verlo desde una mente holística, integral, cuántica. Desdeuna mente que comprende que las causas de los efectos que se manifiestanen la vida externa están en su interior, y que él o ella es responsable de lasdecisiones que toma y que provocarán esos efectos visibles. Una mente quecree que todo tiene una razón de ser, un para qué. Una mente que tomaconciencia de que vive unos programas que se hallan en su inconsciente,que el mundo es la pantalla para que pueda verlos, y que además tomaconciencia de que lo que ve muchas veces se muestra de una formacomplementaria, lo que se denomina una imagen especular. Este conceptotiene que ver con el efecto espejo: como es sabido, cuando te miras en elespejo no te ves como te ven los demás. Esta mente comprende que suforma de ver y entender el mundo afectará a su mente emocional y lepermitirá cambiar creencias y valores.Por todo ello, este libro pretende hacernos conscientes de laresponsabilidad que tenemos para con nuestras vidas y las de aquellos quenos rodean.Lo diré una vez más: «Soy consciente de que vivimos una vida programada yhoy sé que estos programas nos vienen impuestos por muchas vías y quetodas estas vías forman como una especie de pack o «gran programa». Eneste gran programa se relacionan programas de todos aquellos con los queinteraccionamos en nuestras vidas.Este gran programa está formado por los programas de nuestros ancestros,por los programas que heredamos de nuestra madre en el momento de laconcepción y durante la gestación, por los programas de nuestroinconsciente familiar y los programas de nuestro inconsciente colectivo,como, por ejemplo, los del país donde nacemos.Lo que nos hace diferentes son los programas de nuestra alma o espíritu. Aeste programa le voy a llamar el programa original, haciendo una similitud

con el «pecado original». Si leemos las Escrituras, nos daremos cuenta deque todos nacemos con este pecado original, que vendría a ser como unprograma.Desde que nacemos, mejor dicho, desde el momento de nuestraconcepción, estamos sujetos a un bombardeo constante de información—estímulos sensoriales— que hacen que nuestro cerebro se desarrollemediante una serie de conexiones neuronales. Estas conexiones recrean unmapa neuronal que nos permite adaptarnos al entorno.Preguntarme por qué esto es así me ha llevado a cuestionarme todos losacontecimientos de mi vida y ver que hay una sucesión de programas que seliberan de forma continua, y que estos deben manifestarse,complementarse, con los de otras personas.A esto podríamos llamarle «destino», «karma», «la cruz que Dios me haenviado», etcétera. Yo prefiero llamarle información a procesar. Es lainformación que procesamos en nuestra vida mediante las interacciones contodas las personas y los acontecimientos que vivimos.El hecho de tener que procesar esta información no quiere decir que nopodamos liberarnos de ella; es más, pienso y creo que esta es la finalidad:vivir el programa para poder liberarlo y así liberar también programas afines.Podemos llamar a esto «despertar», tomar conciencia de que en realidadnuestra vida ha estado condicionada por estos programas heredados nopara sufrirlos, sino para liberarlos.La pregunta que martillea nuestra mente es: ¿Lo que vemos es la realidad oson simplemente las proyecciones de nuestros mapas mentales? ¿Qué es loque vemos, percibimos, sentimos y llamamos realidad?Los neurólogos nos hablan de la plasticidad neuronal, la capacidad de lasneuronas para crear constantemente nuevas conexiones, y de cómo,mediante estos cambios, nuestro cerebro se va adaptando a un nuevoconocimiento, a una nueva manera de ver y entender el mundo que nosrodea. Dicho de otra manera, mi capacidad de cambiar mis percepciones—mi realidad— me permite vivir de otra manera.El aprendizaje es fundamental en el desarrollo del cerebro, pero no esmenor la importancia del desaprendizaje. Sin este, nuestra capacidad deadaptación moriría con nosotros y la evolución misma no existiría.

Quiero resaltar la importancia de desaprender y hacer conscientes a laspersonas interesadas en cambiar sus vidas de que potenciar eldesaprendizaje nos permitirá vivir mejor y, sobre todo, alcanzar un estadomuy elevado de salud física y mental.Una de las causas de mayor malestar y alimento de la enfermedad es lainflexibilidad, la rigidez que impide cambiar nuestras creencias y nuestrossistemas de valores. Es la poca flexibilidad a la hora de cuestionarnos anosotros mismos, es creer que lo que percibimos es lo que percibimos y queesta percepción en sí misma es la verdad.Nuestra jerarquía de valores no es cuestionable y, si estos se venconfrontados con otra jerarquía de valores, tengo que defenderlos atacandola posición del otro. Aquí, en esta lucha de valores, reside el caldo de cultivode nuestros malestares, de nuestro victimismo, de nuestras sinrazones.Nuestras enfermedades se empiezan a crear a partir de las interpretacionesque damos al mundo que nos rodea.Varios neurólogos eminentes ya han demostrado que el factor de cambio esel ambiente, y la interpretación que hacemos de él genera una serie desustancias biológicas que influyen directamente en nuestras funcionescorporales, produciendo modificaciones que muchas veces conllevansíntomas, y en el peor de los casos la tan temida enfermedad.¿Cuál es el origen de las creencias? La respuesta a esta preguntadeterminará mi percepción de la realidad en este mismo momento.Una posible respuesta sería: nuestros padres, nuestra sociedad, etcétera.No le faltaría razón a la persona que diera esta respuesta.Otra respuesta posible sería: heredo información de mis ancestros; estainformación conforma mis creencias inconscientes y más tarde, a lo largo demi vida, se expresará en circunstancias, en las relaciones interpersonales y,sobre todo, en las relaciones intrapersonales.Como vemos, en ambas respuestas el libre albedrío queda severamentecuestionado. Mi vida es la expresión de unas creencias frente a un entornoque puede estimularlas o reprimirlas, produciendo un efecto fisiológico,alterando mi bienestar y mi calidad de vida.La Ciencia ya ha demostrado que heredamos los programas de nuestrosancestros, sus sufrimientos, sus traumas, sus formas de entender la vida;

dicho de otro modo, sus creencias. La Ciencia nos habla del radical metil(-CH3) como soporte biológico de esta información. Sea como fuere, loimportante es saber que de alguna manera nacemos programados, o quizássería mejor decir preprogramados. Esto está perfectamente explicado ennuestro estudio sobre epigenética conductual.Como decía, en mis conferencias hago mucho hincapié en la película Matrix.Por eso propongo al lector en particular, y a la sociedad en general, lamisma elección que se retrata en esta película: «por un lado, podemos creerque somos como nos han engendrado, con unos genes inamovibles, quetodo ya está predicho, que no se puede cambiar si no es a través de ajustesexternos a nosotros, que somos como una máquina y que por mucho quequeramos somos como somos». O bien podemos «creer que llevamos unosprogramas incorporados, sustentados en nuestros genes, y que nosotrossomos capaces de modificar esa información tomando conciencia de nuestrarealidad».Podemos tomar conciencia de que nuestras percepciones nos permitencambiar nuestras creencias o, mejor dicho, deshacerlas mediante undesaprendizaje. Lo primero que nos demuestra esta toma de conciencia esque vivimos la realidad que queremos vivir y que, cambiando solamentealgunos de nuestros pensamientos —si cuestionamos lo que vemos, sisomos capaces de reaprender—, entonces podremos cambiar nuestrarealidad, y nuestro cuerpo lo reflejará como un estado de salud física ymental.La Bioneuroemoción viene a proponer un cambio de paradigma basado enuna visión holística, cuántica, de la realidad. La evolución del método desanar el cuerpo sanando las emociones nos ha llevado a las puertas de lametafísica. Ya no nos es posible entender la sanación del cuerpo si no es através de la sanación de la mente; ni sin entender que todo está unido, quela parte contiene al Todo y que este contiene a la parte. Ya no nos esposible entender la salud, la calidad de vida, el bienestar social sin laresponsabilidad inherente que todos tenemos como individuos inmersos enun mar de consciencia, en un mar de información que nos retroalimenta en lamisma medida que despertamos y tomamos consciencia de quiénes somosy adónde vamos.La Bioneuroemoción trabaja un aspecto importante, al que podríamos llamarpsicología cuántica, que nos propone adentrarnos en la metafísica de lasemociones, en cómo estas pueden modificar nuestra realidad si dejamosque cambien nuestras percepciones, la manera de ver y entender los

acontecimientos que nos rodean. Se trata de comprender que las relacionesque mantenemos con el entorno y con la gente son la proyección de estosprogramas inconscientes, y que al hacerlos conscientes podemos recuperaral menos una parte más o menos importante de nuestro libre albedrío.Desaprender es el camino, desaprender programas inconscientes yheredados que proyectamos en el mundo como si este fuera una pantalladonde poder verlos e interpretarlos. Y darnos cuenta de que, si loscambiamos, cambiaremos nuestras percepciones y nuestra realidad. Estaes una magnífica manera de conocernos a nosotros mismos, es unamagnífica manera de hacer consciente el inconsciente, es una magníficamanera de comunicarnos con nosotros mismos.La otra manera de hacernos conscientes de nosotros mismos, decomunicarnos, de saber de nosotros es a través de nuestra corporalidad, denuestro cuerpo. El cuerpo es una estupenda herramienta de comunicacióncon nosotros mismos. A través de sus síntomas, aprendiendo ainterpretarlos gracias a la biología, podemos encontrar las emocionesocultas que alimentan las creencias que nos hacen sufrir. Los síntomas nospermiten descubrir las causas emocionales que producen nuestros malescorporales y mentales.Nuestro inconsciente, nuestros programas heredados, se manifiestan ennuestras relaciones interpersonales y en nuestrasrelacionesintrapersonales. Dicho de otra manera, en la comunicación que tenemos conlos demás y con nosotros mismos. La Ciencia nos ha